Puño cerrado y ojos abierto
las primeras líneas luego de un tiempo muuuuy largo, una vez que llegue a la conclusión de que solamente puedo tener la capacidad de escribir cuando en mi cabeza las cosas no son claras o cuando hay algo que me perturba. Por lo tanto ya habrán deducido que algo en mi cabeza esta generando distorsión.
Como la mayoría de las cosas en este mundo consumista y terrenal entra por los ojos, miramos todo el tiempo, a veces miramos sin querer y seguimos nuestro camino, otras nos detenemos y no podemos dejar de mirar, mirar de manera compulsiva, de manera irreverente, inclusive miramos idiotizadamente.
Luego podemos tener una serie de sensación, re asco, de atracción, de indiferencia, etc. Me detengo en la segunda sensación, en la atracción, la atracción que se transforma en deseo, y el deseo que se transforma en obsesión y la obsesión que termina mutando en sufrimiento.
Mi historia es la siguiente, a diferencia del estribillo que cantaba luca "No se lo que quiere, pero lo quiero Ya!", yo si se lo que quiero, y se que aun no puedo llegar. En mi cabeza tengo una serie de objetivos y prioridades, con proyectos a mediano y largo plazo, cosas de las cuales no puedo desviarme ni un segundo mas. Pero que sucede cuando con nuestro ojos miramos algo que nos desvía de nuestro rumbo, como eso de la curiosidad mato al gato. Mirar por mirar y nada mas que eso, mirar de lejos, de reojo y de forma tímida, mirar para fijarlo en la memoria, esa memoria que luego se combina con la imaginación y forman pensamientos estupidos. Pensamientos tan estupidos que te hacen perder la concentración, inclusive a no pensar nada mas que lo que proyecta nuestra imaginación.
Esto es algo por lo que ya he pasado hace mucho tiempo atrás, tanto que lo creía desaparecido, pero nuevamente me volví a equivocar, las obsesiones vuelven, siempre en la misma forma excitante, deseable e idealizada, lo que se por experiencia es el triste fin, la experiencia me hizo matar la idealización de las cosas para transformarlas en objetos concretos e imperfectos, tan imperfectos que llego mirar con desconfianza y a deseas simplemente borrarlos, aunque esto no es tan fácil. Para ser concreto la vergüenza mirar y desear, esa misma que se transforma en un caldo de sentimientos como bronca, impotencia y desolación.
Lo que quisiera es enfrentarme con mis propios pensamientos y matarlos definitivamente, ponerlos en orden, enfrentar el objeto que miro y desmitificar cualquier cosa sobre ella, se que para el objeto no soy nada mas que un minúsculo objeto, pero eso no importa. Lo único que deseo enfrentarme, con los puños cerrados, con los ojos bien abiertos buscando todo lo indeseable, lo imperfecto, los desagradable, lo que odio, situarla en el plano mas real; Así de alguna manera continuar con mi rumbo y volver verdaderamente a ...
Como la mayoría de las cosas en este mundo consumista y terrenal entra por los ojos, miramos todo el tiempo, a veces miramos sin querer y seguimos nuestro camino, otras nos detenemos y no podemos dejar de mirar, mirar de manera compulsiva, de manera irreverente, inclusive miramos idiotizadamente.
Luego podemos tener una serie de sensación, re asco, de atracción, de indiferencia, etc. Me detengo en la segunda sensación, en la atracción, la atracción que se transforma en deseo, y el deseo que se transforma en obsesión y la obsesión que termina mutando en sufrimiento.
Mi historia es la siguiente, a diferencia del estribillo que cantaba luca "No se lo que quiere, pero lo quiero Ya!", yo si se lo que quiero, y se que aun no puedo llegar. En mi cabeza tengo una serie de objetivos y prioridades, con proyectos a mediano y largo plazo, cosas de las cuales no puedo desviarme ni un segundo mas. Pero que sucede cuando con nuestro ojos miramos algo que nos desvía de nuestro rumbo, como eso de la curiosidad mato al gato. Mirar por mirar y nada mas que eso, mirar de lejos, de reojo y de forma tímida, mirar para fijarlo en la memoria, esa memoria que luego se combina con la imaginación y forman pensamientos estupidos. Pensamientos tan estupidos que te hacen perder la concentración, inclusive a no pensar nada mas que lo que proyecta nuestra imaginación.
Esto es algo por lo que ya he pasado hace mucho tiempo atrás, tanto que lo creía desaparecido, pero nuevamente me volví a equivocar, las obsesiones vuelven, siempre en la misma forma excitante, deseable e idealizada, lo que se por experiencia es el triste fin, la experiencia me hizo matar la idealización de las cosas para transformarlas en objetos concretos e imperfectos, tan imperfectos que llego mirar con desconfianza y a deseas simplemente borrarlos, aunque esto no es tan fácil. Para ser concreto la vergüenza mirar y desear, esa misma que se transforma en un caldo de sentimientos como bronca, impotencia y desolación.
Lo que quisiera es enfrentarme con mis propios pensamientos y matarlos definitivamente, ponerlos en orden, enfrentar el objeto que miro y desmitificar cualquier cosa sobre ella, se que para el objeto no soy nada mas que un minúsculo objeto, pero eso no importa. Lo único que deseo enfrentarme, con los puños cerrados, con los ojos bien abiertos buscando todo lo indeseable, lo imperfecto, los desagradable, lo que odio, situarla en el plano mas real; Así de alguna manera continuar con mi rumbo y volver verdaderamente a ...







